viernes, 17 de noviembre de 2017

Cuento de Otoño. "El S.P.A."

El secuestro del alma deja secuelas.
Trepo por las paredes de un  deseo de celuloide intenso y gris, empeño mis creencias bajo cuerda, a cambio de oro al peso,y atragantada de realidad asumible, envuelvo mis sutiles párpados cansados en la encimera de la cocina. Un día cualquiera.
Y en uno de estos tránsitos inacabables de flores amoratadas y películas de humor insipido, de aquellas que ni a los niños gracia hacen , palpo el hueco en mi pecho y noto la tablilla.
"SE ALQUILA" reza el rótulo, rancio , rojo y rudo.
Un dedo manchado de herrumbre , notifica a mis ojillos de que lleva no poco tiempo colgado,, e incluso he debido ducharme con él puesto . ¡Ni siquiera había reparado en el peso sobre el cuello!
Y debajo, el espacio impasible de la nada. Del tamaño de la palma de mi mano pequeña hecha un puño, hay una sima hasta la espalda. Mi voz reseca suena y un chillido pardo sale de la boca, en asombro y susto superlativos.
Decido visitar al doctor , para que me diga el origen de este mal .
No me gusta ir con un cartel colgando y el grueso de mis vísceras pasando frío por un agujero¡Qué desvergüenza! ¡Qué insensatez! ¡Qué poco recato!
No dormí nada en toda la noche de los nervios, no sabía si tenía cura, ni la razón de mi ser abriendo un boquete y extrayendo hasta el o
rigen de la respiración mía.¿Acaso no lo estoy haciendo bien , y mi cabeza alocada , ha decidido alquilar alguna de sus partes , en vista de la crisis, sin consultar?
Cruzo la puerta, y un anciano sonriente,se dirige a mi con cara apacible, me pide perdón por el retraso, como si cada minuto virulento de mi espera hubiera cubierto de angustia aún más el ridiculo rectángulo y proclama taciturno. 
"Presenta usted un claro caso de SPA, señorita"
¿SPA? -añadí, extrañada. 
"Se refiere usted a las piscinas relajantes?"¡Jamás he pisado una, si le llama la atención , lo ferruginoso del cartel!-concluí
"No, señorita el SPA , es el Síndrome de la Patata Alquilada". Puso usted un valor a su corazón, que no ha renovado , y por estas leyes de arrendamiento , su último inquilino , aún no se lo ha devuelto, ya que no ha reajustado usted a cuánto asciende su valor actual , y por su torpeza ha olvidado tasarlo"
"Así que en su lugar lleva, el hueco y un cartel cada día mas deteriorado, poniendo en transacción "la patata inexistente"
Recupere su órgano de nuevo, y cambie ese rótulo de alquiler por uno que ponga "Se Regala"
Estas son mis humildes recomendaciones, ya que para esta afección tan común como indefinida, en los tiempos de rumor incierto que corren, o mas bien que vuelan, en esta era que nos ha tocado vivir , los tratamientos son tan personales como experimentales"-Asintió el vejete, `poniendo una mano sobre mi hombro.
Y con las iras del viento de Enero, me encaminé confusa y rebelada, a darle un valor nuevo, a aquello que bombea mi sangre , mis sueños y mis penas, dejando en un cajón, el letrero que tiznaba de sanguina ya mis prendas, y pensando en primavera.


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