lunes, 23 de abril de 2018

Historias de Five Points

Fue un villano de poca monta.La inquina de los cielos lo estaba esperando en su infinitud para hacerle destilar con sangre de imprenta sucia todos los desaciertos de su amargante vida.
Corazones rotos, vicios descontrolados , y traiciones acechantes en los ojos vacíos de esperanza de los que lo miraban, hablaban mas, que las páginas del registro de su ciudad natal.
No había tiempo para redenciones. 
Había puesto sus ojos en la hija invidente del pastor protestante del barrio.¡ Qué osado!
Como si ese maldito desgraciado mereciese encima que la más benevolente de las criaturas que pisaban por los parques de la zona fuese a corresponder tal afrenta.
Le mandaba flores a diario, le llevaba dulces , y la sacaba a pasear.
Estaba claro que algo deshonroso , mucho más allá de los límites de la decencia y el entendimiento humano planeaba una vez más aquel infeliz, que había dejado tiradas a tantas muchachas años atrás.
El predicador , consciente de tanto peligro inminente , habló claro con su hija , a la que no pareció importarle un bledo, lo que su paternal figura le recalcaba.En un alarde, seguramente de "inteligencia puesta al servicio de su comunidad" , éste le espetó.. 
"Es que no ves venir las cosas " , a lo que la pobre respondió , con una lógica aplastante , digna de primer curso de carrera de psicología , inversa , claro.
"Por supuesto que no , papá , ya lo sabes , soy ciega desde los 11 años". Se dió media vuelta , y dejó al cura muerto de rabia , y humillado por su estulticia sin final.
Pasaron dos veranos desde este casual episodio, y las calles de la parroquia , ardían..Inmigrantes europeos , inundando la cloaca que aquel enclave suponía, de esos desdenes típicos de la miseria humana.
Robos, forcejeos y violencia apoderándose de las manzanas próximas al grupo de fieles .
Vamos a llamarlos fieles , porque decir que casi ninguno de ellos era fiel , sería un atroz atentado contra el balanceo cínico de la sociedad. Tampoco pagaban todas las veces que debieran en los establecimientos , pero estaba claro , que para conservar el correcto funcionamiento de las cosas terrenales, había que culpar divinamente a una cabeza de turco.Y lo tenían sencillo. El peor de los mortales que se le pudieran antojar a las autoridades , estaba saliendo con la hija indefensa del charlatan más avispado. Ese, experto en echar huevos de pájaros de colores, en las cabezas de chorlitos de sus oyentes, y reír mientras eclosionan sin fruto ninguno después. Sueños de barro de pobres gentes que dejan sus centavos en favor de un coro que nunca llega , y cuya financiación , va a parar a las vacaciones de los amigos del templo.
En cualquier caso , un humano intocable y necesario.
Ajenos a todo esto , la pareja continuaba su pequeña y fugitiva historia de amor, sin darse cuenta , claro está , de que tanto el karma , como la alteración del universo, estaban discutiendo ambas , por ver , quien sería la que haría su aparición para poner la guinda a este pastel , de pasado turbulento, inocencia exacerbada, padre orgulloso humillado , y corrupción callejera.
Y él le ofreció un anillo, y ella dijo que si . 
Y lloró desde sus almendras oscuras que no podían percibir los colores , hasta la boca , que sí percibió la sal de unas lágrimas de emoción.
Al llegar a casa , los ojos del pastor se deslizaron hacia la mano izquierda de la muchacha.
No evadió las respuestas. Y esa fue la última noche que vio a su amado con vida.
Encolerizado, unió a todos los hombres del barrio y los instó a erradicar al "matón" que llevaba acosando a su pobre hija , más de dos años,  y de esa manera , devolver  la paz  a la zona ,y formar un coro como celebración.
Así , uno de los distritos mas problemáticos de Nueva York , de repente , se tornó , en algo muy español , y del siglo diecisiete. Hemos vuelto , con una máquina del tiempo literariamente hablando y con alas de demonio con sotana , a la primitiva Fuenteovejuna.
Unos con bates , otros con navajas , y alguno , con su rifle de defensa casero salieron de caza esa noche aciaga, y mientras en su habitación , una joven temía lo peor.
Entre tanto , la partida de ajedrez entre el karma y la alteración del universo había quedado en tablas adivinatorias , para más desgracia de agravios y gracia de ángeles negros.
No tardaron en dar con el blanco de sus dardos envenenados , en un antro de mala muerte , borracho , con un whisky a medias , comentando con los asistentes , "que estaba asustado porque se iba a casar".
Un colador parecería una metáfora manida para esbozar los rostros de los agentes cuando encontraron el cadáver del pobre infeliz, y su rostro desfigurado oliendo a sangre pisada por el odio se tomó su tiempo para ser reconocido. 
El sosiego no volvía a las calles de Five Points. Si cabe , aquel juego de dioses ajados y remojados en  vinagre de unas palabras que prometieron tierra firme , y naufragaron en el mar, reventaron su avispero.
Sally , por suerte nunca pudo ver el estado en el que quedo lo que quedaba de su sueño. 
Y aquella noche todos aquellos buenos feligreses, se habían ganado la gracia de su divinidad , la ignorancia.
Y así lleva siglos la humanidad. , Y mientras la religión usa  , las ilusiones , y la pobreza de las gentes como estandarte de sus intereses personales.
No hubo justicia para Five Points. Sólo hambre, necedad y muerte.






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