Era el placer consumado , cada vez que pasaba por los ojos atónitos de aquellos lobos sedientos del bar.
Era el contraste entre el profundo verde ,de un bosque prohibido en unos ojos anhelantes de absenta, y un río de brea ondulado hasta la cintura ,desdeñoso y cruel, que incitaba al desvarío.
Esa era Lilith, el objeto de deseo de todo habitante de "La gruta".
Residía en un puerto de mar , y aún así los marineros cuentan que las ondinas resultan menos voluptuosas , y el balanceo del mar, mas calmo en la tormenta que aquella mujer con un pantalón ceñido moviendo las caderas y las nalgas al compás por la calle, al son de la música del pueblo .
En una camisa entreabierta , sus pechos, invitación de melaza , y promesa de un ron oscuro y untuoso de noches de pasión maldita; de gritos ,suspiros y arañazos , de cabalgadura indómita y éxtasis sofocados por la lluvia y el sudor.
Entra en el garito y paladea el vino de una manera descarada, tanteando la exhibición de cocodrilos a los que amaestrar esa noche , con cara traviesa desde sus tacones de aguja, mordiendo el labio inferior con desdén.
Danza con los malditos hasta el amanecer, que esperan pacientes la embriaguez de su diosa por un momento dulce de piedad entre sus piernas, pero siempre hay algún Satanás que se la arrebata, porque lo lleva en la mirada.
De polvo estaba hecha , y por ello no había ningún Adán que lograse yacerla acostada.
Fue un villano de poca monta.La inquina de los cielos lo estaba esperando en su infinitud para hacerle destilar con sangre de imprenta sucia todos los desaciertos de su amargante vida.
Corazones rotos, vicios descontrolados , y traiciones acechantes en los ojos vacíos de esperanza de los que lo miraban, hablaban mas, que las páginas del registro de su ciudad natal.
No había tiempo para redenciones.
Había puesto sus ojos en la hija invidente del pastor protestante del barrio.¡ Qué osado!
Como si ese maldito desgraciado mereciese encima que la más benevolente de las criaturas que pisaban por los parques de la zona fuese a corresponder tal afrenta.
Le mandaba flores a diario, le llevaba dulces , y la sacaba a pasear.
Estaba claro que algo deshonroso , mucho más allá de los límites de la decencia y el entendimiento humano planeaba una vez más aquel infeliz, que había dejado tiradas a tantas muchachas años atrás.
El predicador , consciente de tanto peligro inminente , habló claro con su hija , a la que no pareció importarle un bledo, lo que su paternal figura le recalcaba.En un alarde, seguramente de "inteligencia puesta al servicio de su comunidad" , éste le espetó..
"Es que no ves venir las cosas " , a lo que la pobre respondió , con una lógica aplastante , digna de primer curso de carrera de psicología , inversa , claro.
"Por supuesto que no , papá , ya lo sabes , soy ciega desde los 11 años". Se dió media vuelta , y dejó al cura muerto de rabia , y humillado por su estulticia sin final.
Pasaron dos veranos desde este casual episodio, y las calles de la parroquia , ardían..Inmigrantes europeos , inundando la cloaca que aquel enclave suponía, de esos desdenes típicos de la miseria humana.
Robos, forcejeos y violencia apoderándose de las manzanas próximas al grupo de fieles .
Vamos a llamarlos fieles , porque decir que casi ninguno de ellos era fiel , sería un atroz atentado contra el balanceo cínico de la sociedad. Tampoco pagaban todas las veces que debieran en los establecimientos , pero estaba claro , que para conservar el correcto funcionamiento de las cosas terrenales, había que culpar divinamente a una cabeza de turco.Y lo tenían sencillo. El peor de los mortales que se le pudieran antojar a las autoridades , estaba saliendo con la hija indefensa del charlatan más avispado. Ese, experto en echar huevos de pájaros de colores, en las cabezas de chorlitos de sus oyentes, y reír mientras eclosionan sin fruto ninguno después. Sueños de barro de pobres gentes que dejan sus centavos en favor de un coro que nunca llega , y cuya financiación , va a parar a las vacaciones de los amigos del templo.
En cualquier caso , un humano intocable y necesario.
Ajenos a todo esto , la pareja continuaba su pequeña y fugitiva historia de amor, sin darse cuenta , claro está , de que tanto el karma , como la alteración del universo, estaban discutiendo ambas , por ver , quien sería la que haría su aparición para poner la guinda a este pastel , de pasado turbulento, inocencia exacerbada, padre orgulloso humillado , y corrupción callejera.
Y él le ofreció un anillo, y ella dijo que si .
Y lloró desde sus almendras oscuras que no podían percibir los colores , hasta la boca , que sí percibió la sal de unas lágrimas de emoción.
Al llegar a casa , los ojos del pastor se deslizaron hacia la mano izquierda de la muchacha.
No evadió las respuestas. Y esa fue la última noche que vio a su amado con vida.
Encolerizado, unió a todos los hombres del barrio y los instó a erradicar al "matón" que llevaba acosando a su pobre hija , más de dos años, y de esa manera , devolver la paz a la zona ,y formar un coro como celebración.
Así , uno de los distritos mas problemáticos de Nueva York , de repente , se tornó , en algo muy español , y del siglo diecisiete. Hemos vuelto , con una máquina del tiempo literariamente hablando y con alas de demonio con sotana , a la primitiva Fuenteovejuna.
Unos con bates , otros con navajas , y alguno , con su rifle de defensa casero salieron de caza esa noche aciaga, y mientras en su habitación , una joven temía lo peor.
Entre tanto , la partida de ajedrez entre el karma y la alteración del universo había quedado en tablas adivinatorias , para más desgracia de agravios y gracia de ángeles negros.
No tardaron en dar con el blanco de sus dardos envenenados , en un antro de mala muerte , borracho , con un whisky a medias , comentando con los asistentes , "que estaba asustado porque se iba a casar".
Un colador parecería una metáfora manida para esbozar los rostros de los agentes cuando encontraron el cadáver del pobre infeliz, y su rostro desfigurado oliendo a sangre pisada por el odio se tomó su tiempo para ser reconocido.
El sosiego no volvía a las calles de Five Points. Si cabe , aquel juego de dioses ajados y remojados en vinagre de unas palabras que prometieron tierra firme , y naufragaron en el mar, reventaron su avispero.
Sally , por suerte nunca pudo ver el estado en el que quedo lo que quedaba de su sueño.
Y aquella noche todos aquellos buenos feligreses, se habían ganado la gracia de su divinidad , la ignorancia.
Y así lleva siglos la humanidad. , Y mientras la religión usa , las ilusiones , y la pobreza de las gentes como estandarte de sus intereses personales.
No hubo justicia para Five Points. Sólo hambre, necedad y muerte.
En un día de primavera, tras comprender que toda la dureza del invierno sirve , entre otras cosas , para el aprecio, si cabe tanto repentino como fugaz, de todo lo que viene a continuación ,decidió el poeta salir a pasear .
Con sus mariposas por bandera,la camisa de los domingos, y una sonrisa de sábado caminaba ligero, por eso de encandilar a aquella muchacha de rizos color cobre y pecas traviesas , de los juegos de su niñez, con la que llevaba soñando desde que volvió al pueblo a buscar a su vieja madre, para enseñarle las grandezas de la capital donde vivía ahora.
Se cruzaron pocos minutos después de poner un pie en la plaza,y lo dejó desarmado con una sonrisa.
Pertrechada con un cigarrillo rubio, liado a mano , y una mistela en la taberna del pueblo, le recordaba los tirones de pelo y las veces que le había puesto la zancadilla .Y aún así estaba radiante.
Era el día , estaban los arrestos listos , su mamá(ya que estaba como un niño con zapatos nuevos) le había atusado esos pelos que suele llevar tan descolocados, y que ni cortos , ni largos ,le cubren medio ojo izquierdo, dando , si cabe , a nuestro trovador particular, un aspecto mas bohemio.
Cruzó la puerta con tal alegría, que no reparó en los lugareños mirándole de reojo.
Estaban todos.
El hijo de Pascuala la bordadora, esa, que iba a por agua fresca todos los días con su madre cuando era pequeño.
El de Diego, el quesero, quien le daba casi a escondidas un trocito de requesón cuando pasaba por su casa .
El del alcalde, que tantos libros le había regalado de insignes escritores, y a quien tanto amor por la literatura le debía.
Y al fondo, con otras cuatro mozas , ella.
Liando un cigarrillo y con su vino blanco en una copa, manchada de carmín rojo, vestida de verde , y con esa melena rojiza suelta desafiando a los vientos de la sierra.
Repetía en mente la invitación de llevarla con su anciana madre a ver Madrid, pagarles a ambas un hotel ,para que no dudara de sus intenciones, y se iba sonrojando al acercarse a la barra.
Y así, extendiendo el brazo para posarlo sobre el hombro de la chica con un tono cómplice,quedó inmóvil cuando un brazo fuerte lo agarró por la cintura.
"¿Dónde va el forastero? ¿Qué no te fuiste para la ciudad , como los "niños bien" y ahora vienes a "cepillarte" a la guapa del pueblo? ¿No tienes bastante "ganao" allí en los Madriles?,-Era el hijo del quesero , Damián, que parecía haber encontrado tras muchos años , una pasión en común con nuestro poeta de marras. La mujer pelirroja , sentada en la banqueta del bar.
Tristemente, comprendió que las cosas , ya habían cambiado para él ,no eran ya los padres , sino los hijos , aquellos que estaban habitando ese pueblo, y ya no formaba parte activa de ello. Ya que seguido al hijo del quesero , llegaron las demandas , de Tomás,( el concejal de festejos , e hijo del alcalde), y Rómulo el tendero ( la bendita bordadora ,¡ Qué buena era, pero menudo nombre le puso a su hijo!) dos puñetazos , y un bofetón .
Todo ello muy berciano, y con un tono castizo de calidad , por no decir que le dieron de tortas como unos buenos paletos.
De lejos , unas esmeraldas tristes con labios despintados, presenciaron la escena , como debe ser. Como manda la tradición del pueblo.No vaya a pasar , que a la guapa del pueblo , se la pueda llevar un tío, que sea "de fuera", que aquello era muy pequeño , y al día siguiente en misa , todo se sabe.
Y así fue tristemente , como , una de tantas veces , se tuvo que dar de tortas contra la realidad el idealista que hace rimas. Porque no corren buenos tiempos para los soñadores , y para vender felicidad metida en un bote, de esos que destapas y te mueres de la risa, mejor hablemos de tierras, tractores , o de masters.En un mundo donde el amor se puede "cepillar" como a los caballos, seguro que todo se puede montar como a los tractores.Y con las mismas, regresó a la casa familiar , recogió a la vieja, y partieron al día siguiente, ella cabizbaja, y él lloroso y dolorido.
Esta sociedad nos ofrece múltiples maneras de hacer literalmente "el tonto" , pero creo que la más famosa, entre todas las que se nos presentan al día , es aceptar y normalizar cada acto que propugna.
Nos dice cómo tenemos que vestir,a qué edad hacer las cosas y en qué manera , e incluso , qué modelo familiar ha de ser más deseable , amen de estigmas de socialización y sexuales , que se perpetúan de generación en generación , por el simple hecho de un apego al falso éxito, y a la gran mentira de lo insano de salirse de los apretados corsets, al más puro estilo Scarlett o´Hara, donde crean sus zonas de espejismos de confort , y extrema competitividad y presión.
Cada cierto tiempo hay revueltas, porque algunos descontentos , deciden vestir holgado, pero son represaliadas, al grito alarmista de cargarlos con la cruz de raros o diferentes.Salida hay muy poca , claro está, aunque la autonomía siga presente.
Se permite el artificio de juzgar de modo sumarísimo, cada actitud , o camino , que algunos humanos que palidecen de envidia deduzcen que hubieran querido tomar , y otros toman , ignorando las "sabias " leyes del borreguismo desde la época industrial. Saben hasta que hacer con cada uno de nuestros orificios corporales , aunque algunos se empeñen en variar incluso el uso y disfrute de los suyos propios.
Llegamos a sentir culpabilidad, o sensación de fracaso, al no seguir la carrera propuesta que cada día es más deshumanizada , encarnizada y cruel
Somos como mariposas nocturnas, acercándonos a focos de luz, conscientes de que acabaremos calcinadas , pero atraídas por el brillante destello que propagan , y el calor que desprenden , aunque nada nos dé mas frío después, que el organigrama de estos maestros de la manipulación , que hacen lo que quieren y quieren que hagas , lo que ellos desean también , aunque ambas cosas , ni siquiera coincidan.
Quiero dar un paso atrás y salirme de la valla, la misma que recorría con los ojos cerrados y mentalidad estúpida. Y que comience la función.
Así se me antoja en esta cabeza mía que a veces caza gamusinos en el campo, la humanidad, que tan alto llega ,como delicada es.
Embargan las telas rojas del corazón, finos sentidos, y la piel estremecida cede a las embestidas de las estaciones y los vaivenes fieros de esta vida , dulce y agria a partes iguales, que decidimos beber en sorbos cortos, y nunca sabemos bien, cual será el sabor que tendrá el siguiente trago.
Hiel o miel, rellenamos el buche, solícitos de la valentía de los niños,aunque recelosos con la cautela del anciano.
Artesanos en paneles de pulimento albo de abeja, construimos verdaderas obras en artificio que desafían a la gravedad y a las paciencias infinitas de los santos.
Catedrales góticas internas dignas del más afamado arquitecto de finales de la Edad Media.
Más altas , más grandes, mejores,(Mas costosas,mas esclavizantes, mas competitivas, y toda una suerte de "peros"),más "dinámicas y proactivas".(quien no sepa el significado hoy en día de esos términos está perdido)
Aún así , en la audacia de aquellos cuya ambición siempre supera los límites del entendimiento, no ha cabido , ni cupo, nunca , bajo ningún concepto, que algo tan pequeño e insignificante como un fósforo prendido, echase a perder completamente el vano intento de las gentes en llegar al infinito en una carrera de finas conexiones y materiales que esperan combustión, doblando , cual papel vencido por la lluvia, la estructura y redondeando la ruina, hasta convertirla en un amasijo de emociones rotas por vanidad.
Sí, así imagina esta falsa asceta de bodega , a los humanos en esa prisa por destrozar su planeta , y por avanzar hacia el destrozo , a base de lunas rojas , árboles calcinados, y océanos secos , en llanto de dolor.
Puñaladas químicas sobre los inocentes ,regando pobres sin defensa.Bombardeos y guerras de desdicha por cantidades indecentes de billetes (de ida sin vuelta hacia la obsolescencia programada de los pueblos)
Mansiones de paja para albergar los beneficios y el lingote,que drenan los recursos que aún nos quedan mugrientos.(manos mugrientas , mugrientos animales)
Una tarde cualquiera de primavera , se hallaba el poeta en medio de un mesón castizo de Madrid rodeado de amigas declamando en modo ardoroso:
"Así como los besos dulces de la infancia,derriten almas y conmueven ojos recios,
así derrite al hielo invencible,la timidez de la primavera.
Donde reinaba el azul eterno de fríos cortantes y auroras boreales en puntadas de hilo delicado,
pálidos avanzan al carmín y al amarillo,
los tallos de la mansedumbre, en flores agazapadas." -tras esto, se oía suspirar a las féminas en la taberna ante tal romanticismo...
Fruncía el ceño el poeta al recordar que tanta rima y tanto artificio no eran válidos para su humilde lugar de nacimiento , y prosiguió severo...
"Se va lana de las ruecas ,
el puchero tiembla bronco,
mata brusca la desgana.
Caen trombas y aguaceros
ladera verde de estrellas,
leña ardiendo en la aldea,
lodo berciano por nana.
Lágrimas de hambre del cielo,
lluvia que cae ya tarde.
No llegó la primavera,
hasta el salón de sus casas.
Y una anciana , rostro seco
dice adiós con la mirada,
al su muchacho que emigra
a una zona mas poblada.
Allí se quedaron todos
la leña , el puchero, la anciana
y las flores no llegaron
hasta que no hubo mas lodo
y paró la chaparrada"
No volvió a suspirar nadie más ante la rimilla rústica , pero nuestro trovador apuró su vino satisfecho, recordando, que, su abuela no había tenido la suerte aún, de visitar la Capital,y acabó con la firme resolución, de tomar en breve un ferrocarril para llevarla, y enseñarle las fuentes y los bulevares.