En este alma, donde siempre es otoño,
han empezado a asomar,
tímidos y fugaces,
un par de copos de nieve.
Relucen en centellas,
al caer sobre las manos,
muriendo en gota fresca,
pequeño charco en mis palmas.
Se está acercando lento algún invierno,
a esta mente azul petrificada,
para dejar constancia fría,
en esa losa que me narra ,
de que aunque siempre sea otoño, alguna vez ,
o algún día,
fuí primavera en batalla.
©️Arjanne Dash
No hay comentarios:
Publicar un comentario