lunes, 3 de noviembre de 2025

CENCELLADA

 

Yo, que siempre pedí la paz en la palabra, 

me quedo absorta mirando las paredes. 

Un rojo brillante , se refleja en mis pupilas, dos regueros de sangre, cataratas en mis ojos. 

La mirada torturada, y mis manos , palomas, 

que entrecortan su vuelo, hacia las nubes.

Un puñal relleno de injusticias, que entra, frío y distante, entre las costuras de mi pecho.

En un baile anónimo, al que nadie me invitó, 

danzan las almas gozosas

mientras yo, sombra chinesca

sigo mirando al vacío. 

Sangre reseca en mi cara, aúllan los lobos. Callan las calles.

Y yo, derrotada en cansancio,

camino bajo la niebla. 

Me desdibujo en la noche. 

Me pierdo en la madrugada

En ese camino lento,

que me lleva hasta mi casa.


                          ©️Arjanne Dash.



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