jueves, 22 de abril de 2021

Ongaku

Como una ceremonia constante ,  

los sonidos  se deslizan ante la película inconclusa del  humano,

 dejando melodías imborrables  ,

e impresiones únicas, en las retinas secas de nuestra existencia.


Danzas de ternura infantil inspiradas por flautas dulces y panderos,

guitarras adolescentes, reunión furtiva de jóvenes enardecidos,

valses en nupcias ,torpemente iniciados por cuerpos de novios temblorosos.

Recuerdos de amor, encarnados en balada melosa con lágrimas en el rostro,

momentos retratados ,de la euforia en tantas noches de frenesí.

Miedo a la vejez, evocando una pieza  de aquella edad dorada,

compañía invisible ,  de la cama de hospital sin retorno;

llanto irrefrenable, en las despedidas , con forma de canción fraterna,

tonada al rescate , en tibio homenaje al pasado.


Y otra vez, con el llanto rompedor  de un nacimiento,

etérea vuelve,

y marca su presencia

Principio y  fin,

 la música es eterna

En un ciclo interminable de risas y nostalgias´,

la música es la dueña, de la muerte y las vivencias.









miércoles, 7 de abril de 2021

Vere Noctem

Se ilumina la noche en un intento mágico de ser luciérnaga,

farolillo del alma , mecida por la Luna.

Los vaivenes de una charca hechos ondas, logrados por  zapateros saltarines,

danzan caprichosos, concéntricos, perfectos,

revelando un espejo sinuoso.

Lágrimas de rosa, caen cuajadas sobre su tierno lecho de  hojas caducas,

que el invierno tapizó sobre los suelos.

Aroma húmedo de lluvia ,chapoteo de ranas y el vuelo de una lechuza.

Brisa fresca entre las copas, roedores al encuentro de sus frutos

 y sendas recorridas por las liebres. 

Todo esto , aderezado por estrellas, tan  claras y unidas por la tibieza de los sueños,

que dibujan , con asombro , una noche más de esta inquieta primavera.








lunes, 5 de abril de 2021

La impotencia

 Cual si fuéramos escualos desdentados, nos encontramos cada día ante la diosa Impotencia, haciendo de las suyas.

Promesas gubernamentales incumplidas, destellos de esperanza vana que desaparecen con los últimos rayos del sol de un día que termina a las diez de la noche. 

Miradas polvorientas de todos los que esperan un resquicio de escape para su raída realidad ,que se estrellan contra un muro de desánimo e inoperancia.

 Falta de empatía y frialdad supremos ,sin opción tan siquiera al llanto , en una sociedad cuya moneda de cambio es el individualismo .

Pomposos e inflados buitres, que lejos de haber conseguido su carroña por méritos propios, engullen opulentos con desdén, los despojos lívidos de aquellos, que engrasan su maldita máquina de generar la eternidad de un sistema obsoleto.

Y en el medio, el hartazgo. La desidia. El cansancio. La fatiga, y la pena. 

Quizá el día que sustituyamos impotencia por importancia, estaremos mas cerca de la comprensión de todo lo inalcanzable con el pensamiento

Quizá , entre las filas de la omnipresente Impotencia,algún día cunda el desánimo. 

Y floreceremos nuevos ante un sol , que no se pondrá en mil horas.

Augurios de tiempos mejores.


 La vida se abre camino, reinando entre  las desgracias,

contra la impotencia feral , aun nos quedan muchas armas.