Y aquí estoy yo , filósofa a domicilio , soltando por la boca todos esos pensamientos que como mínimo se antojan distintos a los de la mayoría, envueltos en el caramelo de un formato mas bello.
Es el disfraz que tienen las pequeñas verdades y el puñal de las grandes mentiras. Sólo una mirada desde un cristal violeta, para ver el mundo desde otro color diferente , ya que con transparencia , no conozco a nadie aún que lo haga, y si verlo desde uno rojo , me resulta violento , observarlo desde uno negro , es demasiado depresivo.
Nunca sentencio sin consenso con mi alma , pero anda perdida escuchando música la pobre, y con tal desorganización, a veces me toca aventurarme a afirmar cosas que la mayoría de los oyentes no comprenden. "Burocracia entre departamentos" , ya sabemos como ha sido siempre el tema de las cosas de palacio.
Rebatir a la simpleza, adornar una realidad latente en el interior de cada persona y reflotarla , hasta que se hace palpable , es propio de un poeta de bolsillo. Ser el patito feo de las opiniones , la oveja negra de los cónclaves, y además no apelar a la incomprensión , también tiene su mérito.
La vida no es bella, las frases positivas de poco sirven , pero los hechos contundentes para el alivio del ajeno se evitan , bajo el manto tórrido de la cortesía. Fría , hipócrita.
Mi cristal violeta entonces me sirve de refugio dulcificando los efectos de las palabras desagradecidas del invierno social , que la uniformidad produce.
Aquí estoy yo , filósofa a domicilio , devanándome los sesos , por poder ofrecer una alternativa desde la lógica a las logias existentes en el mundo.Un kamikaze en busca de lo imposible , la soñadora de una vida mas auténtica, viendo cortar diariamente las barbas de los vecinos y resistiéndose a poner a remojar la propia.
Un mendigo de la palabra y los principios, de eso mismo que cada vez más creo que ya no queda.

Me ha encantado. Sin duda. Y te entiendo muy bien.
ResponderEliminar