martes, 26 de diciembre de 2017

Vals oscuro de Navidad

Miseria romántica , empañada por lagrimas de cristal.Así definió el poeta , la muerte del último mendigo de la plaza , con un cartón de vino en la mano, mientras los transeúntes miraban con cara de pavor embrutecido.Lo habían abierto ambos, mano a mano, horas antes , pero sabía que sólo uno de los dos iba a acabar el trago. 
Tras los mitones raídos ,  aquellos dedos amoratados e hinchados , que se habían extendido tantas veces pidiendo  misericordia ,de esa que en estas fechas abunda tanto como los tréboles de cuatro hojas, se quedaron encogidos, casi a puño cerrado .
Las gentes rodeaban el fardo , asqueadas , y desde la distancia, un niño,al que solía contar historias mientras sus padres trabajaban en el puesto ambulante de dulces y figuras, se había quedado más huérfano que el día anterior. 
La barrendera de los bocadillos amables, del café caliente de las mañanas, de las sopas de ajo del bar de tapas de la esquina, iba a ganar unos cuartos de más , pero había perdido su sonrisa desdentada preferida, porque en casa , nadie le agradecía tanto las cosas , como aquel hombre , que un día llegó , no se sabe cómo , y ese día  marchaba , y nadie sabía por qué.
Retiraron el cuerpo.
El viejo policía de Leganitos que le llevaba cartones para el frío , se había quedado helado , le recordaba a su hijo , que un día partió con las drogas , pero jamás regresó.
Muchedumbres histéricas por las compras de última hora , corren aliviadas , ante el fin del suceso , y nada importa.
Porque ya nada queda en ese lugar que les moleste o les produzca malestar , y rompa su burbuja de falsa felicidad , e hipocresía extrema.
Repartidos por la plaza estáticos , quedan los figurantes de la historia.
Un crío llora , una mujer baja la cabeza, y un señor cano muerde su labio inferior.
Miseria romántica, empañada por lágrimas de cristal .



martes, 19 de diciembre de 2017

Prueba de fé

De entre todos los libros que se han editado con sarna en esta existencia humana , los que mas he temido siempre son los libros religiosos. Aquellos escritos por iluminados , que piden
"pruebas de fé " a unos fieles perdidos en sus quehaceres y sus cuitas , sin tener en cuenta que aquello que narran , a no ser por unos arrobamientos de dudosa veracidad ,que hoy en día tendrían nombre de estupefaciente, tampoco lo han presenciado ellos mismos; santos, místicos ,inquisidores de la peor calaña, o profetas mermados por el hambre han cambiado datos geográficos e históricos a su antojo, en pos de  beneficios sociales y económicos, de una Gloria , de acallar a  perros rabiosos transtornados, y han segado vidas , mediante métodos salidos de las mentes cavernarias mas retorcidas y enfermas por capricho o placer onánico (y quiero que me valga el paralelismo) de prelados y altos cargos de eclesias sectáreas , y sectores radicales , en cultos populares.
Donde el temor callaba a los humildes , las riquezas inflaban de faisanes a los opulentos.
Nótese que he usado minúsculas para las santidades y los misticismos, incluso para las inquisiciones, ya que las cazas de brujas no han acabado en estos tiempos de descerebrados que actualmente vivimos , sólo que ahora , en vez de perecer en la hoguera , es probable, que se publique que el individuo se ha suicidado , desbordado por la presión , 
o que ha muerto en circunstancias desconocidas, antes de vomitar la información correcta para desbancar a los que de santos y místicos , no tenían nada , pero mucho de Inquisidores , esta vez sí, con mayúsculas.



viernes, 15 de diciembre de 2017

Desde el cristal violeta

Y aquí estoy yo , filósofa a domicilio , soltando por la boca todos esos pensamientos que como mínimo se antojan distintos a los de la mayoría, envueltos en el caramelo de un formato mas bello.
Es el disfraz que tienen las pequeñas verdades y el puñal de las grandes mentiras. Sólo una mirada desde un cristal violeta, para ver el mundo desde otro color diferente , ya que con transparencia , no conozco a nadie aún que lo haga, y si verlo desde uno rojo , me resulta violento , observarlo desde uno negro , es demasiado depresivo.
Nunca sentencio sin consenso con mi alma , pero anda perdida escuchando música la pobre, y con tal desorganización, a veces me toca aventurarme a afirmar cosas que la mayoría de los oyentes no comprenden. "Burocracia entre departamentos" , ya sabemos como ha sido siempre el tema de las cosas de palacio.
Rebatir a la simpleza, adornar una realidad latente en el interior de cada persona y reflotarla , hasta que se hace palpable , es propio de un poeta de bolsillo. Ser el patito feo de las opiniones , la oveja negra de los cónclaves, y además no apelar a la incomprensión , también tiene su mérito.
La vida no es bella, las frases positivas de poco sirven , pero los hechos contundentes para el alivio del ajeno se evitan , bajo el manto tórrido de la cortesía. Fría , hipócrita.
Mi cristal violeta entonces me sirve de refugio dulcificando los efectos de las palabras desagradecidas del invierno social , que la uniformidad produce. 
Aquí estoy yo , filósofa a domicilio , devanándome los sesos , por poder ofrecer una alternativa desde la lógica a las logias existentes en el mundo.Un kamikaze en busca de lo imposible , la soñadora de una vida mas auténtica, viendo cortar diariamente  las barbas de los vecinos y resistiéndose a poner a remojar la propia.
Un mendigo de la palabra y los principios, de eso mismo que cada vez más creo que ya no queda.




miércoles, 13 de diciembre de 2017

La estaca

Realmente la traición como tal, es sólo cuestión de un choque interno de intereses.
Por un lado están los principios y por otro bien distinto , latiendo como lobos hambrientos, los objetivos.
Aquellos que se llaman justos, o que llevan pelaje de corderos, y digo pelaje , porque habrán caído como cualquier hijo de vecino en algo parecido aunque lo nieguen más de tres veces en una noche,dicen acompasar sin miedo lo que deben hacer con aquello que desean , pero no es así. Mordiscos de bestias atenazan la cobardía con la que callan, incluso lo que hubieran hecho peor que el resto de los mortales que no se consideran tan ecuánimes.
Luego están aquellos que venderían hasta a su anciano padre, por los placeres de conseguir sus metas ruines, poniendo sonrisas heladas a amigos y enemigos , y desecando la sangre de todo aquel que se fía de cuanto su boca profiere.
En el medio de este par de facciones de fanáticos , estamos el resto, que sin predicar la perfección , ni pretender el daño ajeno , alguna vez hemos pecado humanamente.
Realmente la traición  como tal,es sólo la conjugación del hambre con las ganas de comer.
La afinidad de una meta , que por uno mismo no sería conseguida, la búsqueda del pacto con el diablo por el beso de una monja.
Hincarse de rodillas ante el enemigo por una gloria inmerecida dejando atrás la lealtad.
Una estaca en el pecho del confiado.Y así, de estacas , corderos , y mercenarios , se ha venido haciendo la Historia del mundo entera. 


viernes, 8 de diciembre de 2017

Remar para morir en la orilla

Hay veces , que está por asomar una lágrima en el rostro mío y por tímida, 
se aleja.
No mira las flores , no presta atención a las ráfagas de Diciembre, 
zozobra.
Duda si caer en Enero y convertirse en escarcha , para adornar mi mejilla.
La callo.
Se asoma torpe en Febrero, y retrocede pensando en  primavera dejando mi ojo seco.
Se frena
Llega el color y la suavidad a mis pupilas.. siente gotas de lluvia grácil,
se seca.
Me desespera y me remata, me pone rígida y me delata.
Absorbe los humedales del corazón.
Y es tal la pena de este llanto mío, que recaba en mi esencia  más honda, 
esa que musito y callo a veces en los acordes de mi alma,
Y tengo un burdo silencio,que se queja en mis amargores ,y aun le da mayor tristeza;
se hincha y  adormece en el borde,
precipicio de emoción tardía,
¡ hasta a mi lágrima le dan ganas de llorar.!
No ha caído todavia.
A veces pienso en este mar de voces incesantes,
de églogas y de egos ,de canciones de amor,
de seguidillas..
Que amaneció en mis palabras y navegó en mis paciencias
Que sostuvo mis calmas, 
que vino al mundo a remar , ¡ay pobre!,para morir en la orilla.



lunes, 4 de diciembre de 2017

El arma

Pido la paz y la palabra , mas no pido un puñal por artificio.
Soy el muro que abate todas las olas secas
de un mar de agravios que aprietan pero no asfixian,
y soy a su vez el pasto de la montaña recóndita que nunca llega.
Un oasis infinito que reside en la Luna , y no existe en las estrellas.
Un satélite del mal, vestido de ángel castigador , con alma de cordero.
Soy una Hermana de la Caridad del mismísimo demonio,
y una huérfana de los perdidos clamando la hoguera por cualquier infiel.
En resumidas cuentas, llegué hace mucho al último peldaño de la inocencia ,
y acabo de empezar el camino desde la ignorancia absoluta .
Entre el cieno y el Cielo, sólo espero llegar al Infierno a tiempo de redimirlos 
y acabarme allí mi trago de licor.