Allá en la pared de enfrente,de figuras despintadas, encuentro las alas brillantes de un ángel caído que traspasó mi ventana.
De un bello negro azabache , rozan mi rostro en llamas , combustionando perversas,tornando en ceniza gris, y tres plumas desgastadas
Desde un ángulo oculto , en su seno , observa el dueño,iracundo , como su mayor orgullo y su mejor gala , han quedado calcinados, obsoletos y sin brillo, derramados por la estancia.
Clama a los cielos ciego, dialecto indescifrable, insultando hasta al dolor.
Y allí, en un oscuro rincón de almas atormentadas , se juntan sus aristas con mi infierno , y comienza un ritual, al que me ofrezco en sacrificio, derrotada
Lágrimas de serpiente,garras de Grifo pardo, unas hierbas malolientes, e insectos ya desecados.Todo rodea mi cuerpo, maldecido por el hambre.
No resultan los brebajes, no prende mi carne magra, no retornan a su cuerpo mas que alas desgrarradas.
Cuando cansada despierto, del ceremonial fantasma, vi claro , que fue un gran cuervo, y no un ángel quien miraba..
Debí de mirar dos veces , debí esperar hasta el alba,
debí de volar yo misma,y no ser envenenada