sábado, 21 de septiembre de 2024

Trigonometría de los ángulos ocultos.

Allá en la pared de enfrente,de figuras despintadas, encuentro las alas brillantes de un ángel caído que traspasó mi ventana.

De un bello negro azabache , rozan  mi rostro en llamas , combustionando  perversas,tornando en ceniza gris, y  tres plumas desgastadas

Desde un ángulo oculto , en su seno , observa el dueño,iracundo , como su mayor orgullo y su mejor gala , han quedado calcinados, obsoletos y sin brillo, derramados por la estancia.

Clama a los cielos ciego, dialecto indescifrable, insultando hasta al dolor.

Y allí, en un oscuro rincón de almas atormentadas ,  se juntan sus aristas con mi infierno , y comienza un ritual, al que me ofrezco en sacrificio, derrotada

Lágrimas de serpiente,garras de Grifo pardo, unas hierbas malolientes, e insectos ya desecados.Todo rodea mi cuerpo, maldecido por el hambre.

No resultan los brebajes, no prende mi carne magra, no retornan a su cuerpo mas que alas desgrarradas.

Cuando cansada despierto, del ceremonial fantasma, vi claro , que fue un gran cuervo, y no un ángel quien miraba.. 

Debí de mirar dos veces , debí esperar hasta el alba,

debí de volar yo misma,y no ser envenenada






lunes, 25 de marzo de 2024

Viernes de Dolores

 Llevo tatuado , el monte de tus desdichas , en los lados de mis pechos, cargando en destino cruento y batalla sinuosa.

Tinta de amargura ,carne salada.

He tropezado con las nubes, ávidas de desesperanza altiva ,y las he saludado por si ,en mi vano empeño, es el silencio quien no contesta mi alarido 

Eco sin final , piel desecada.

Los ancianos lloran a mi paso, y riegan el campo reseco, con rocío en su mirada,

 mientras, mi cara rígida, verso perdido, con mirada al suelo , allí en el chapoteo de los niños en sus charcas

Grito inaudito , carne rajada.

Cargo en mi espalda recia , aún los pliegues de una falla, y el empezar yermo de los días, la viva imagen sorda de una sombra,

Callada

 tronco caído, hueca alimaña.

Vivo tambien una cruz amarga, mofa de penitentes,con su arena fría,y un aliento de animal señero , 

fiera devoradora de hombres , Saturno goyesco y tieso, que amedrenta a las gentes con sonrisas destempladas.

Vivo pero no vivo, y asceta sin vivir en mí, hago un silencio en la sala, canto una saeta raída al arco de mis pestañas, 

y al cuerpo que pesado arrastra mi corazón muerto, corona de pesar y espinas , 

 eterna Semana Santa.

Semana que no termina,miseria que nunca acaba.


Penitencia sin tambores , sin cornetas, sin paso,

sin nada.