miércoles, 15 de febrero de 2023

El éxtasis, y su ausencia de lucidez

En el precipicio de las mil desgracias, el Diablo , flotante, me invita a la perdición , con su típico caso omiso a la gravedad.

Esa misma que rige  los hechos y  las alturas.

Llevo colgando, el único alma que no lleva alas de las que tenía en el armario, así que por mucho que quiera seguir ese desafío en el aire,como resulta del encuentro, iré derecha a los infiernos ,y a una velocidad vertiginosa.

En uno de los bolsillos de mi abrigo ,encuentro ,una de aquellas papelinas de locura descarnada ,que habían quedado sin usar , de la ultima reyerta que mantuve  con mi lado racional... 

¡Qué suerte la mía! 

Seré la reina de mi propio desastre, y nadie podrá arrebatarme, ese momento de euforia hasta que reciba el  golpe mortal, contra las cenizas del averno.

Así que miro  los rostros amargos y asombrados, que me recorren desde las paredes de una sima que maldice a los inconscientes, y en ese instante, cual amago de vida eterna de los dementes, grito , disfrutando cada uno de los metros de esta espiral por la que me precipito.

Próximo ya mi final , percibo un golpe seco, ausente de dolor,y los rugosos brazos de aquel que casi hace que me chamusque entera para siempre. 

Entre la droga residual de la papelina casi no lo oía susurrar...

"Eres una atrevida , todavía no te toca ir hasta ahí.."

Asentí avergonzada , ya que no podía verbalizar ,cuanta emoción producía en mi mente atormentada, un momento de desenfreno...

"Ven a verme la semana que viene"-musitó en voz rasposa.

"Pero no olvides las alas, porque no puedo recogerte siempre"

Y con una risa burlona y descarada se alejó surcando los pesados vientos del precipicio.

Esta historia me enseñó que, a veces hay que ceder a la tentación, pero ahora con los años, seguro que ya un dia de estos, me tocara desdender allí, al fin .Y esa vez, será sin excusas... y sin alas.






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