El baile concéntrico del alma y su consecuencia ,
lleva en sí mismo al principio de los tiempos del ser y su estructura.
Es la demagogia retorcida del diálogo entre el fin
y el desencadenante de la realeza del pensamiento autárquico,
en medio de la anarquía de las neuronas poco disciplinadas y rebeldes.
Es una Mónada aislada,
alimentada de sus vivacidades y la descendencia de su unidad nuclear.
Es la pesadilla de lo global ,
y un remanente de eternidad vagando como ave del universo
En definitiva acaba donde termina, y comienza desde los términos de sus adentros.
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