martes, 11 de septiembre de 2018

Giganteas de esmeralda, lágrimas de Arne.

Tallado en cincuenta facetas,esbelto el girasol reverdecido ,
engarzado en los orbes, tierra yerma en invierno,
milagro glauco en brisa de verano,
flor de resurrección. 
Cuello crespo, sigue a Helios, nana tierna de otoño enamorado,
y el astro rey henchido y orgulloso,
 deseca aún mas sus hojas,briznas vanas ,
 flor de aceite. 
Vomita pipas gráciles al campo, 
lágrimas de berilo,fundido en rubí carnoso,
Eolo las esparce ,doblega el tallo dócil,
flor de la maravilla.
Y acaba su existencia cabizbajo, hinchada y vaciada la cabeza,
llorando al suelo agrio sus desdichas,
reseco y amarillo
flor segada.



lunes, 10 de septiembre de 2018

El vuelo de los mirlos


Acaso si naciera con las flores , 
el canto grave y hondo de los mirlos , 
otrora melodioso,
entre los tilos,
hoy raspa cual madera calcinada.
Espinas de la espuela acicalada
del potro en sus carreras incesante.
Y la hiedra, va trepando ,
silenciosa,
licencias mortecinas de brillantes.
Crepitan aleteos de tristeza,
sollozan golondrinas sin retorno,
repiten en su nido,
su contorno,
creando lazos finos,de pereza.
Solamente queda el río y su romance
y un pecho de palomo enardecido
Solo quedan en las piedras de los muertos
unos mirlos de plumaje desteñido.
Reza alondra, letanías por su alma, 
y reza, se están muriendo de frío.
Se han perdido, pobrecitos,
 con la nieve ,
están sordos y no dicen ya ni pío.